Hoy me pondré a recordar lo que tú y yo pasamos
Regresare en el tiempo y te volveré a mirar a los ojos
Te mirare a los ojos y me volveré a enamorar y deseare besarte los
labios
Te besare los labios y voy a desear dormirme en tus brazos
Me dormiré en tus brazos y voy a querer pasar así todo el tiempo
Pasare las horas junto a ti y no voy a querer despertar de mis
recuerdos.
Pero la verdad es dura. He despertado anhelando tu presencia. Solo me
quedan tus recuerdos y me aferro a ellos. Prefiero estar más tiempo dormido que
despierto.
Siempre me duermo entre tus brazos, las sabanas cubren nuestros
cuerpos, porque queremos amarnos en secreto, en secreto reímos y las risas se
escapan mientras nos besamos
Nos besamos mientras mi corazón toca el tuyo e inventamos juegos,
miles de juegos, imaginamos que la cama es un barco y viajamos no sé a dónde
solo lo hacemos, mientras tus dedos tocan mi brazo y mi brazo se aferra a tu
cuerpo...
Y me hundo apasionadamente en mi cuarto y me olvido que eres solo un
sueño. Solo un sueño.
Introduje mi mágica mano en su corazón y se enamoró de mí.
Eso fue en la mañana.
En la tarde sus ojos miraban los míos. Se acercó y sin decirme nada me
beso, me abrazo y por ultimo cuchicheo a mi oído que jamás me dejaría.
Se alejó mientras sonreía diabólica y maliciosamente. Me volteo a ver
mientras desaparecía entre sus compañeros de clase.
Me introduje en mi salón y me dispuse a leer un compendio del derecho
civil. Cuando salí, ahí estaba sonriendo y mirándome a los ojos.
Nos fuimos juntos y después de un rato ella desapareció entre las
gentes que viajaban en aquel camión viejo y ruidoso. Yo me bajé y no he dejado
de pensar en ella toda la noche.
Ya va a amanecer.
Erika no es la misma que cuando tenía trece o catorce años. No, no lo
es. La he visto detenidamente; ha cambiado mucho ahora que ha entrado a sus
quince años.
La he visto bailar en el aire y platicarle al mar sus penas, le cuenta
a las estrellas sus terribles secretos. Las estrellas no la escuchan, no la
oyen y llora, llora como nunca antes lo había hecho, con un llanto puro y
sincero. Un llanto sin secretos.
Siente algo dentro de sí, una culebra bailarina en su estómago que
rosa la lengua bífida en su pecho. Eso pasa cuando los ve. Cuándo posa su
curiosa mirada sobre algún chico que la impresiona. ¿Verdad Erika?... Nunca
antes había sentido ella estas emociones tan tentadoras, tan llenas de pecado.
¿Será por qué has entrado a tu madures Erika?... Porque la niña que se
emocionaba con los juguetes ya no lo hace más, ahora prefiere ver más allá del
pequeño ropero que guarda esos secretos de una infancia inocente y pura, pues
ahora prefiere crearse fantasías escandalosas, tan llenas de pasión como ella
misma.
En sus ojos se nota una ansiedad por poseerlos, porque sean suyos, por
estrecharlos y sentirlos muy dentro de sí, sentir como se funden en un mismo
calor dos cuerpos humanos, sentir esa magia que da la vida...
¿Dónde has aprendido eso Erika?... ¿Quién te ha enseñado eso?... Tal
vez te ha afectado ver tanta telenovela barata y escuchar cada noche el
cuchicheo romántico en las oscuras esquinas del pueblo, cerca de tu casa,
cuando sales a ver la luna y luego te olvidas de ella.
Los suspiros de tu corazón son cada vez más apresurados, te da mucha
dificultad poder ocultar las emociones escondidas que te atrapan y hasta ahora
retenías.
Ahora ya no tiene caso seguir callada, ¡para qué!... Que se enteren
todos que eres una persona que provoca una tremenda pasión sobre todas las
cosas. –“¡No te da pena!”… ¡Claro que no!... “Que se den cuenta”… “No te
importa que se entere el mundo entero”... Que se enteren, que se enteren todos.
Te ríes y te dices que ahora eres coqueta, seductora, que los harapos
de niña quedaron atrás y ahora eres mujer, alguien que busca una aventura
inolvidable, alguien que experimenta las pasiones que existen en el mundo,
alguien que no desea ocultar lo que su corazón siente.
Tu mirada se ha vuelto seductora, conquistadora y te encantan las
miradas que arrebatas a tu paso. Envidia de unas y provocación de otros.
Eres el centro del mundo, todo se mueve alrededor de ti y te encanta,
y te ríes de lo que has descubierto… le das gracias a Dios y al universo. Te
ríes y caminas con todas las emociones seguras, pintando en el cielo diferentes
colores mientras te pierdes en la llanura verde del pasto.



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